04 noviembre, 2012

Finales catapún

Últimamente me encuentro con un nuevo fenómeno en la literatura, por llamarlo de algún modo.

Hace algún tiempo me quejé de las trilogías que pasan a ser tetralogías. Pues hoy vuelvo a venir a quejarme. Esta vez de esos libros que terminan de repente.

Últimamente se multiplican. Y ya no tengo que tenerle miedo sólo a sagas que se alargan, ahora también temo a los libros que terminan sin terminar.

Al ver estosfinales catapún” me viene a la cabeza la imagen del autor asediado por el editor. Autor que, en vista de que no llega a la fecha de entrega, decide terminar el libro a prisa y corriendo.

Es la impresión que me da, puede que me equivoque, puede que no. No lo sé.

Lo estoy viendo mucho, no se si es que me persiguen o que es otra moda como esto de la literatura erótica.

Ay, de eso también me gustaría quejarme…

No me malinterpretéis, existe literatura cargada de erotismo que me encanta. Sherrilyn Kenyon es una de mis autoras favoritas, y sus libros no son precisamente mojigatos. Nalini Singh también me gusta mucho.

Realmente no me estoy quejando de la literatura erótica, sino de la nueva moda que gira entorno al sado, donde todas las portadas son copias unas de otras. Me quejo de la falta de originalidad, de las modas, de lo mismo de siempre.

Chica mojigata. Chico con un pasado misterioso que someterá a la chica mojigata a todos sus deseos. Habemus libro.

3 comentarios:

  1. Vamos por partes:

    Libros que no terminan - Tienes razón, en fin, no es que yo me haya visto en la situación porque creo que no coincidimos mucho en las lecturas, pero me cabrearía soberanamente encontrarme con finales que no son finales varias veces consecutivas.

    Boom erótico (sado) - Todo se resume con la palabra "ventas". Y es que si no vendiera no estarían promocionando libros con portadas idénticas (incluso algunos que por contenido no tienen nada que ver con Grey -causante de todo-, y un ejemplo es "Indiscreción" de Charles Dubow). ¿Resumen? no quiero ser mala pero la culpa es de los lectores, a fin de cuentas son los que eligen consumir o no esas lecturas y está claro que lo hacen.

    ResponderEliminar
  2. Tienes toda la razón, a mi no me importa que sea erótico siempre y cuando tenga una buena historia y un buen diálogo pero eso de solo sexo no me va nada jejeje. Aún no me he topado con un libro que tenga un final rápido, pero iré con cuidado jejeje. Besotes ;)

    ResponderEliminar
  3. Pues coincido totalmente contigo. A mí también me da la impresión de que esos libros que terminan con un final tan brusco es porque al autor lo asedia el editor (y al decir eso me acuerdo de Castle, del final de la segunda temporada, y de la madre que parió a Gina ò_ó Ya está, ya pasó). A lo mejor nos equivocamos totalmente, pero leñe, es que ESA es la impresión que dan.
    Además tienen la capacidad de ponerme de muy mala leche esos finales. Y es mucho peor cuando el libro hasta ese momento me estaba encantando. Porque cuando no te estaba gustando pues mira, otro motivo más. Pero cuando no habías encontrado nada malo, cuando iba camino a ser un libro perfecto... ¡BOOM!

    "Chica mojigata. Chico con un pasado misterioso que someterá a la chica mojigata a todos sus deseos. Habemus libro" Ay, me encantas XD
    Qué razón llevas, y qué exasperada me tienen últimamente con la moda de las narices.
    El otro día mismo abro un catálogo de un supermercado (no voy a decir cuál para no hacer publicidad, cofCarrefourcof) y me encuentro en la misma página como 4 sagas "distintas" con la misma temática sadomaso. Portada incluida. Pegué un resoplido de aúpa, y mi madre me miró con cara de "¿y a esta qué le pica?" XD
    En fin, espero que no dure mucho. Mientras tanto podríamos hacer una apuesta: ¿cuál será la próxima moda en la literatura? CHAN CHAN CHAAAAN.

    Besotes ♥

    ResponderEliminar

Si insultas, faltas al respeto o pones SPAM tu comentario será borrado.
¡Gracias por comentar ^-^!

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...